¡Hola a todos! ¿Cómo estáis? Hoy quiero compartir con vosotros una receta bagels súper fáciles que os van a convencer de verdad.
Podréis encontrar tropecientas recetas por internet, pero yo aporto mi granito de arena con cualquier cosa que os permita realizar la receta de un modo más ameno y fácil posible. Al final de la receta podéis ver dos vídeos de ejemplo del hervido de los bagels antes de su cocción (ya que a mi también me sonaba un poco a error de receta la primera vez que lo vi).
¿Sabíais que el bagel se popularizó en Nueva York? En su elaboración añaden jarabe de cebada malteada pero yo no lo he puesto como ingrediente porque me resulta difícil de conseguir. Si un ingrediente me resulta difícil de conseguir me de pereza y si me da pereza, no hago esa receta. Y digo yo, ¿Por qué me iba a perder unos bagels caseros por el hecho de no querer utilizar jarabe de cebada malteada?
Me diréis, «pero Estela, a esa reflexión llegamos todos». Tenéis razón. Pero yo, que soy una perfeccionista autoexigente considero que nunca viene mal que uno se recuerde a si mismo que la vida hay que hacerla fácil, probar muchas cosas y entre otras, cometer el sacrilegio de hacer unos bagels que no sean auténticos. No lo serán en Nueva York pero sí lo son en mi casa.
Yo me he preparado una merienda con estos bagels súper fáciles, hummus de pimiento, kale, pepino, queso brie y brotes de col lombarda. ¡Váis a ver que receta más divertida y sencilla!

INGREDIENTES
- 530 g harina panificable
- 175 g agua
- 64 gr aceite de girasol
- 13 g sal
- 5 g vinagre
- 8 g levadura fresca
- 1 huevo para pintar
INSTRUCCIONES
- Amasamos todos los ingredientes exceptuando la levadura, que añadiremos cuando falten 3 minutos para terminar el amasado.
- Una vez amasada la masa, la metemos en un bol untado de aceite y la dejamos fermentar durante una o dos horas (dependiendo de la temperatura de vuestra cocina).
- Posteriormente, untamos con aceite la encimera o una mesa y dividimos en porciones de 40 gramos. Las boleamos y las tapamos con un trapo. A la media hora, formamos las berlinas y dejamos fermentar hasta que estén listas.
- Como consejo, dado que son piezas muy pequeñitas, deberéis tener paciencia y esperar a que fermenten por completo. Yo estaba impaciente y los he metido un poco pronto.
- Cuando los bagels hayan fermentado, tenemos que sumergirlos en agua hirviendo dándoles la vuelta durante unos segundos. En este punto, yo he puesto el horno a calentar a 230º C.
- Los pintamos con huevo o claras y los decoramos con las semillas que más nos gusten (lino, semillas de amapola, pipas de girasol o de calabaza, chía, etc.).
- Los metemos durante 5 minutos a 230 con calor solo desde abajo y posteriormente, bajamos la temperatura a 210ºC y cocemos durante 15 minutos más.
- Sacamos del horno y dejamos enfriar, ¡así de fácil!
Si os apetece otro tipo de receta que sea súper original, probad con este pan de zanahoria. ¡Os encantará!
En este otro artículo podéis encontrar muchas combinaciones de rellenos para bagels. Si probáis alguna, nos os olvidéis de contármelo.
