Pan de té matcha, para todos los amantes del mainstream. O para aquellos verdaderamente adictos al matcha. Tal vez para otros que deseen probar cosas nuevas. O para los que estáis obsesionados con el color en las comidas desde que visteis Hook (El capitán garfio) en vuestra infancia. En especial esa escena en la que los niños imaginan comida y logran hacerla real.
Sí, esos colores super radioactivos y poco naturales que a mi me fliparon y me obsesionaron durante mucho tiempo. Soñaba con una buena cucharada de esos pastelitos que no sabía ni lo que eran.

Escena en la que Robin Williams y los niños crean comida de su imaginación
Pero lo «verdederamente» guay de este pan, es que el colorante es natural, pues es té matcha y no algo indigesto y cancerígeno que cocinaría el Grinch por Navidad para provocarte un dolor de estómago repentino.
También podríamos darle color con espirulina o algas marinas pero todavía no lo he probado. Únicamente puedo deciros que el sabor es ligeramente amargo. El matcha sigue sabiendo a comida para tortugas pero a buena comida para tortugas. Y porfavor, no os ofendáis. Soy de las que pensaba que los tés e infusiones sabían a agua sucia y ahora me los tomo a litros.
Considero que los mejores sabores son esos que cuando los pruebas la primera vez chocan (y no siempre para bien) como el sushi. ¿A qué persona racional le gusta el alga nori y el pescado crudo la primera vez que lo prueba en su vida?
En fin, que este pan de té matcha está muy bueno, tiene el regustito a matcha sin ser demasiado intenso pero lo aprecias. Si untas una rebanada con queso crema, salmón y eneldo, te encantará. Y si eres de los que prefieren los panes más dulzones prueba con este pan de zanahoria, que es una pasada. Para los clásicos, pues un buen pan de centeno al 75% con nueces y pasas.
INGREDIENTES
- 760 gr de harina panificable
- 100 gr de harina de fuerza
- 515 gr de agua
- 175 gr de masa madre
- 17 gr de sal
- 9 gr de levadura
- 26 gr de té matcha
INSTRUCCIONES
- En un vaso, disuelve el té matcha con el agua removiéndolo hasta que esté integrado.
- Añade la harina, la masa madre y la levadura y remueve. Cuando la masa esté bien mezclada, añade la sal e incorpora bien.
- Pasa la mezcla a la mesa y amasa hasta que la masa esté bien desarrollada, lisa y brillante. Puedes ir amasando a intervalos de 30 segundos o un minuto con 2-3 minutos de descanso tapando el pan con un paño. Así el tiempo ayuda a amasarte el pan y no te cansas tanto.
- Cuando esté amasado, unta un bol con aceite y coloca la masa. Empieza la primera fermentación. A 25 ºC mi masa ha tardado dos horas.
- Divide la masa en dos bolas de 800 gr y dales la forma que prefieras según el cesto o banettone que tengas en tu casa.
- Espolvorea el cesto con harina, coloca la masa y deja que arranque media hora. Después, mete el cesto en una bolsa y a la nevera hasta el día siguiente.
- Para hornearlo, calienta el horno con la bandeja donde irá el pan y otra en la base del horno a 230 ºC. Mete el pan durante 10-15 minutos. Justo cuando metas el pan, echa medio vaso de agua en la bandeja inferior para generar vapor.
- Pasados los primeros 10-15 minutos, baja la temperatura del horno a 200ºC y hornea durante 35-40 minutos más.
NOTAS
Si quieres que el color del pan sea más intenso, añade más matcha, pero además de que el sabor tal vez quede muy intenso, nunca quedará un verde clarito por la caramelización de la corteza al hornearse. Si quieres intentar mantener un color verde claro, hornea el pan a mucha menos temperatura durante más tiempo.
